¿Defiendes a Estados Unidos de Norteamérica?
Ana Luz Quintanilla Montoya
La situación mundial es caótica debido a los imperios y el colonialismo que creíamos extinto. Sin embargo, lo que más me asombra son los seres que defienden a estos países y en particular a EUA. No olvidemos la historia. La política exterior estadounidense ha engañado al mundo entero a lo largo de la historia bajo los preceptos de construir un mundo seguro para las corporaciones estadounidenses, de promover recursos financieros para los contratistas domésticos de la defensa que han colaborado generosamente con los miembros del Congreso, de prevenir la emergencia de cualquier sociedad susceptible de representar un ejemplo exitoso de modelo alternativo al capitalista y de extender la hegemonía política y económica sobre el área más amplia que sea posible, como conviene al «gran poder». Todo esto en nombre de una supuesta cruzada moral contra una conspiración internacional socialista o comunista de la que estaban convencidos los sustentadores de la guerra fría y de la que convencieron a la población estadounidense, y que en realidad, diabólica o no, nunca existió. Nunca existió.
Cada país tiene el derecho de elegir y determinar como regir su presente y futuro, y para ello existe la democracia. Así como los estadounidenses han elegido a Trump, el resto de los países tiene el derecho hacerlo también. Yo me pregunto como menciona el periodista Martín Capallós en su artículo “El puto amo”: “¿Cómo pueden tantas personas pensar que ser bruto es ser decente? ¿Cómo logramos desprestigiar así la inteligencia?” El periodista define al actual presidente de EUA muy bien: “Apena oírlo. Escucharlo destrozar la lengua inglesa produce una tristeza extraordinaria: ¿cómo pudo llegar hasta ese sitio un señor incapaz de alinear ocho palabras? La respuesta posible produce más tristeza: debe ser que en su país hay 70 u 80 millones de personas que creen que hablar así es mejor, que hablar así es hablar en serio, que así hablan los verdaderos hombres, y se entregaron a sus brazos. ¿Cómo pueden tantas personas pensar que ser bruto es ser decente? ¿Cómo logramos desprestigiar así la inteligencia? Es duro, pero peor aún —mucho peor aún— es la evidencia de que un señor primitivo, semianalfabeto, vengativo, violento, despectivo, maneja el mayor ejército que el mundo ha conocido. Peor aún, es la historia de su vida: enfrenta tres procesos penales activos y fue condenado por delitos mayores en mayo de 2024, en Nueva York. Un tribunal estatal de la ciudad de Nueva York lo declaró culpable por la falsificación de registros comerciales con la intención de ocultar unos pagos hechos para silenciar a una actriz de películas porno durante su campaña política de 2016. Está también acusado por los llamados Archivos de Epstein (“Epstein Files”). El nombre del presidente de EUA, aparece mencionado repetidamente en nuevas partidas de documentos, publicados por el Departamento de Justicia.
EUA es hoy un país de gente que apoya la guerra, la destrucción de las democracias y es el mayor consumidor de drogas del planeta. Su peor fracaso y ridículo ante el mundo fue la guerra de Vietnam. Y hoy en día, liderar con su bajo coeficiente intelectual, el tamaño de su miseria humana deja en el peor sitio a ese país. ¿Cómo o quién defiende a Un hombre que niega la crisis climática, que decide no apoyar la educación ni la ciencia, misógino y fascista?
EUA ha intervenido en América Latina de forma recurrente a lo largo de la historia, usando invasiones militares, golpes de estado, apoyo a opositores y presiones económicas para proteger sus intereses, asegurar recursos y promover gobiernos afines, con acciones que van desde las primeras décadas del siglo XX (Cuba, Nicaragua, Haití, México) hasta la Guerra Fría (derrocamiento de Allende en Chile, apoyo a la Operación Cóndor) y más recientemente (intentos en Venezuela), justificadas a menudo en seguridad nacional o defensa de la democracia, pero motivadas por intereses económicos y geopolíticos. Más aún financia las campañas de seres repugnantes como Milei en Argentina, Ecuador, Brasil (con Bolsonaro) y tantos más.
¿Qué escenarios se tienen con la presencia de este demente en un país que lo eligió a pesar de saber su historia? Hoy en día amenaza con apoderarse de Groenlandia, de apoderarse totalmente de Venezuela, amenaza ya la seguridad de México, implantará nuevamente un régimen de dictadura en Chile, lo hará igual con Panamá y no obstante de mantener durante décadas un embargo absolutamente absurdo y reprobable contra Cuba, amenaza ya con con apropiarse de la isla.
Mi pregunta es: ¿Y aún así existen seres que defienden esto? ¿Qué clase de personas tan enfermas tienen la capacidad de apoyar a Trump? La locura del presidente de EUA denigra a la especie humana que se dice pensante, pero peor aún es la estupidez e ignorancia de quienes lo apoyan sin tener ni la menor idea de lo que están apoyando, porque si lo saben y aún así lo defienden, son tan criminales y enfermos mentales como el propio presidente. No hay duda.
Profesora e Investigadora
analuzqm@gmail.com

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