Acaparamiento de agua en México por bancos, clanes políticos y grandes empresas: La Herencia Salinista
Acaparamiento de agua en México por bancos, clanes políticos y grandes empresas: la herencia salinista
El acaparamiento del agua en México es un problema estructural que, desde hace décadas, ha promovido la especulación financiera por encima del derecho humano al agua. Este fenómeno ha sido impulsado principalmente por bancos, clanes políticos y grandes corporaciones.
De acuerdo con el artículo de la UNAM “Los Millonarios del Agua”, instituciones financieras como BBVA y Banco Azteca destacan entre los principales titulares de concesiones, con permisos de uso que alcanzan hasta 2.2 millones de metros cúbicos de agua al año. El estudio señala además que el creciente interés de los bancos por acaparar permisos de extracción está directamente relacionado con la creación de un mercado internacional de agua, impulsado por las dinámicas del nearshoring.
En este esquema de apropiación del recurso también figuran seis líderes del Partido Acción Nacional, quienes controlan alrededor de 3.3 millones de metros cúbicos del agua extraída en la región del Bajío. Este grupo, conocido como el “Cártel del Agua”, posee acaparada una cantidad equivalente al abastecimiento de una comunidad de 330 personas durante 274 años.
A ello se suma la participación de grandes empresas como Coca-Cola, Lala, Kimberly-Clark, Goldcorp y ArcelorMittal, que continúan beneficiándose del marco jurídico vigente —heredado desde el salinismo— para mantener su control sobre el recurso hídrico.
Es necesario recordar que uno de los primeros actos de Carlos Salinas de Gortari al asumir la presidencia en 1989 fue la creación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cuya primera gran tarea fue elaborar la Ley de Aguas Nacionales de 1992. Esta legislación fue diseñada para mercantilizar los bienes hídricos del país, preparando el terreno para la entrada en vigor del TLCAN.
El estudio “Agua: oportunidades para una reforma estructural” destaca que la ley impulsada por Salinas en 1993 sometió el agua a un sistema de concesiones sujeto a compra-venta. Con el tiempo, este modelo generó un profundo problema de acaparamiento, consolidando mercados de agua que han profundizado la exclusión y el despojo hídrico. Como resultado, solo el 7% de los usuarios concentran hoy el 70% del agua concesionada en México.
Frente a esta herencia de desigualdad, corrupción y privatización del recurso hídrico, la Presidenta Claudia Sheinbaum impulsa una nueva Ley General de Aguas que busca revertir el modelo salinista. Esta nueva ley plantea poner fin al acaparamiento, impedir la compra-venta de concesiones, garantizar transparencia y, sobre todo, asegurar que el agua vuelva a ser un derecho humano, no un negocio.
[28/11/25, 4:50:32 p.m.] Roberto Hdz (Bundy): zaz

¡Historico! Sheinbaum lanza reforma e incentivos para transformar el cine nacional
Donald Trump busca el voto italiano levantando una estatua de Colón en la Casa Blanca
Ex-asesor de Trump es condenado por abuso infantil