Indira Vizcaíno rinde su 4° Informe: Colima avanza y da continuidad al proyecto de transformación nacional
La gobernadora Indira Vizcaíno Silva presentó este martes su cuarto Informe de Gobierno en la Unidad Deportiva Morelos, ante miles de asistentes y sin la presencia de la mayoría de la oposición legislativa. En un mensaje de casi dos horas, la mandataria morenista resumió cuatro años de gestión bajo el principio de “primero los pobres” y la austeridad republicana, destacando resultados que, en varios rubros, superan con creces los registros históricos del estado.
Finanzas públicas: el pilar que sostiene el modelo
El dato más sólido es el saneamiento financiero: la deuda pública se redujo en más de 400 millones de pesos, el servicio anual de la deuda bajó 106 millones y los ingresos propios crecieron 37.8 % (de 1,633 a más de 2,250 millones de pesos). Las calificadoras Fitch y HR Ratings mejoraron la nota crediticia y triplicaron la capacidad de endeudamiento sin que el estado haya contratado un solo peso nuevo de deuda.
Este ordenamiento permitió, según Vizcaíno, “gastar menos en el gobierno y más en el pueblo”, fórmula que hizo posible multiplicar la inversión social sin caer en el sobreendeudamiento que caracterizó a administraciones priistas anteriores.
Educación: la apuesta más ambiciosa y con resultados medibles
El programa estrella, ColiBecas, alcanzó 958,719 apoyos en cuatro años: uniformes, mochilas, útiles, laptops gratuitas y transferencias directas. Colima sigue siendo el único estado del país que entrega computadoras portátiles a todos los alumnos de secundaria pública y ahora extenderá el apoyo económico universal a la educación superior pública.
El impacto cuantitativo es innegable: la deserción en primaria pasó de 1.5 % a –0.2 % (es decir, hay más alumnos al final del ciclo que al inicio) y en secundaria se redujo del 7.3 % al 2 %. Además, se rehabilitaron todos los planteles de educación básica con 625 millones de pesos y se entregaron más de 5,600 laptops a docentes.
Desde una mirada crítica de izquierda, este esquema representa una redistribución real del ingreso hacia las familias trabajadoras y una respuesta concreta al histórico abandono educativo en zonas rurales y marginadas.
Seguridad y salud: avances importantes, pero con retos estructurales pendientes
En seguridad se invirtieron más de 1,400 millones de pesos en equipamiento y se entregaron 295 patrullas. Los delitos patrimoniales registran caídas significativas: robo a casa habitación –57 %, robo a comercio –34 % y robo de vehículo –21 %. Los homicidios dolosos bajaron más de 28 % en el último año, gracias a la coordinación con la Federación y la Guardia Nacional. Sin embargo, la percepción de inseguridad sigue alta en algunos municipios y la violencia de género permanece como asignatura pendiente, aunque se han creado protocolos y 10 Centros Libre en coordinación con el gobierno federal.
En salud, el abasto de medicamentos pasó del 15 % al 90-100 %, se ofrecieron 47 mil hemodiálisis gratuitas y se construyó la primera Sala de Hemodinamia estatal. El programa Operación Salud a tu Casa lleva consultas domiciliarias a personas vulnerables y se basificaron 958 trabajadores mediante IMSS-Bienestar. Aún falta consolidar la cobertura universal efectiva y reducir los tiempos de espera en especialidades, pero el avance en infraestructura y gratuidad es evidente.
Obra pública y reducción de la pobreza
La inversión en infraestructura superó los 21,868 millones de pesos, más que los dos sexenios anteriores juntos. Destacan la ampliación del corredor logístico Colima-Manzanillo, nuevos libramientos y proyectos hídricos.
El dato que resume el enfoque social: la pobreza se redujo a la mitad (de 30.4 % en 2018 a 15 % en 2024), sacando a 111 mil personas de esa condición, resultado directo de los programas de transferencia y el aumento del salario mínimo impulsado desde el gobierno federal.
Conclusión
El gobierno de Indira Vizcaíno demuestra que, cuando se aplican los principios de la Cuarta Transformación a nivel local —austeridad, combate a la corrupción, priorización de los sectores populares y coordinación con la Federación—, es posible romper inercias históricas de desigualdad y clientelismo.Los números hablan de una gestión que ha privilegiado la inversión social sobre el gasto burocrático y que ha utilizado el margen fiscal generado por la honestidad para redistribuir riqueza de manera tangible.
Quedan pendientes estructurales —violencia de género, consolidación plena del sistema de salud, mayor generación de empleo digno más allá del puerto— pero los indicadores colocan a Colima como uno de los estados donde la izquierda gobernante ha logrado traducir su discurso en resultados cuantificables y en mejoras reales para las mayorías. En un país donde aún predominan gobiernos de extracción neoliberal, Colima ofrece un ejemplo concreto de que otra forma de gobernar no solo es posible, sino que funciona.

¡Historico! Sheinbaum lanza reforma e incentivos para transformar el cine nacional
Donald Trump busca el voto italiano levantando una estatua de Colón en la Casa Blanca
Ex-asesor de Trump es condenado por abuso infantil